Los ladrillos de circón se fabrican seleccionando arena de circón de alta pureza, añadiendo una pequeña cantidad de aglutinante especial y sometiéndolos a moldeo a alta presión y sinterización a alta temperatura. Sus propiedades únicas se deben a la estructura inherentemente estable del propio mineral de circón (ZrSiO₄), que presenta:
Resistencia excepcional a la erosión: exhibe una fuerte resistencia a las masas fundidas de vidrio ácidas y neutras, así como a diversas escorias metalúrgicas, con una tasa de erosión extremadamente baja.
Temperatura de reblandecimiento resistente a cargas y refractariedad extremadamente alta: la refractariedad supera los 1790 °C con una excelente resistencia estructural a altas temperaturas.
Excelente resistencia al choque térmico: el bajo coeficiente de expansión térmica le permite soportar cambios drásticos de temperatura sin agrietarse.
Excelente impermeabilidad: la estructura densa evita eficazmente la penetración de vidrio fundido o metales.
Inercia química estable: Mantiene un rendimiento estable tanto en atmósferas reductoras como oxidantes.
Especificaciones técnicas clave:
Contenido de ZrO₂: ≥ 64,5%
Contenido de SiO₂: Aprox. 33,5%
Refractariedad: ≥ 1790°C
Temperatura de inicio de ablandamiento de carga de 0,2 MPa: ≥ 1650 °C
Densidad aparente: ≥ 3,6 g/cm³
Resistencia a la compresión a temperatura ambiente: ≥ 80 MPa
Coeficiente de expansión térmica (a 1000 °C): Tan bajo como ~4,5×10⁻⁶/°C
