Los ladrillos aislantes de arcilla presentan una estructura ligera y porosa. Mediante técnicas científicas de clasificación de partículas y cocción, se forman numerosos microporos sellados dentro de la matriz de arcilla, lo que proporciona un aislamiento térmico excepcional. Sus características principales incluyen:
- Aislamiento térmico superior: La conductividad térmica extremadamente baja bloquea eficazmente la transferencia de calor, reduciendo significativamente las temperaturas de las paredes del horno y logrando notables ahorros de energía.
Ligero y de alta resistencia: la densidad de volumen es significativamente menor que la de los ladrillos refractarios densos, lo que reduce la carga general del horno y mantiene una resistencia mecánica suficiente para los requisitos de mampostería.
Baja masa térmica: la capacidad mínima de almacenamiento de calor acorta los tiempos de arranque y enfriamiento del horno, lo que mejora la flexibilidad de producción, especialmente adecuado para hornos intermitentes.
Buena estabilidad térmica: Resiste choques térmicos normales dentro del rango de temperatura de funcionamiento.
Fácil procesamiento e instalación: se puede cortar, perforar y mecanizar fácilmente en el lugar, lo que facilita la instalación en áreas complejas.
Especificaciones técnicas clave:
- Contenido de Al₂O₃: 30% - 48% (correspondiente a diferentes grados de temperatura)
- Densidad aparente: 0,6 g/cm³ - 1,2 g/cm³ (productos de serie)
- Resistencia a la compresión a temperatura ambiente: ≥ 1,5 MPa - 6,0 MPa (aumenta con la densidad)
- Conductividad térmica (temperatura media 350 ± 25 ℃): 0,15 W/(m·K) - 0,35 W/(m·K)
- Cambio lineal al volver a cocer (mantenimiento de 8 h): ≤ 2% (a las respectivas temperaturas especificadas)
- Temperatura máxima de servicio: 1050℃ - 1400℃ (graduada)
